Make your own free website on Tripod.com

 

Que es el "Echelon"?

 

Mi estado de animo
  The

 

El sistema «Echelon»
Un esquema de vigilancia planetaria

 

Publicado en Le Monde Diplomatique, Julio-Agosto 1999
Con un presupuesto anual de 26.700 millones de dólares - tanto como durante la guerra fría -, los servicios de información norteamericanos son los mejor dotados del planeta. Las alianzas estratégicas y una tecnología poderosa les permiten espiar, de manera rutinaria, teléfonos, fax y correo electrónico en el mundo entero.
Estados Unidos ¿es ya tan poderoso que no teme las reacciones de sus ”amigos” europeos’? Ha sido necesaria la obstinación de un investigador neocelandés, Nicky Hager, para desvelar la existencia de una enorme red de vigilancia planetaria, el sistema Echelon, en funcionamiento desde los aÑos 80... Una investigación (1) que revela, detalladamente, cómo la Agencia Americana de Seguridad (NSA), uno de los organismos norteamericanos más secretos, procede, desde hace casi veinte anos, a ”escuchar” discretamente todas las comunicaciones internacionales (2).

Zbigniew Brzezinski, consejero de Seguridad Nacional bajo la presidencia de Carter, confiesa, no sin cinismo: ”Cuando uno dispone de la capacidad para contar con informaciones, es muy duro imponer barreras arbitrarias respecto a su adquisición (...)¿Tenemos que renunciar a leer? ”. (3)

El embrión de la red de espionaje norteamericano data del inicio de la guerra fría, cuando un primer pacto de recogida y de intercambio de informaciones denominado Ukusa, se estableció entre Reino Unido y Estados Unidos. A estos dos Estados se unieron Canadá, Australia y Nueva Zelanda. A partir de los años 70, las estaciones de escucha implantadas en estos países empezaron a captar las señales retransmitidas hacia la Tierra por los satélites tipo Intelsat e Inmarsat. Y un centenar de satélites de observación ”escuchan” las ondas: radio, teléfonos móviles, etc.

Por otra parte, afirma Duncan Campbell (4), todas las redes de comunicación son escuchadas: de los cables submarinos (con captadores instalados por submarinistas especializados) a la red Internet (la vigilancia de la red mundial es particularmente simple: la práctica totalidad de los datos transita por ”nudos” situados en territorio norteamericano, incluso cuando se trata de conexiones europeas. De esta forma, cada día millones de fax, de télex, de mensajes y llamadas telefónicas del mundo entero son cribados, escogidos, seleccionados, analizados. ”El sistema Echelon, explica Nicky Hager, fue concebido como forma de interconectar (todos los sistemas de escucha) para permitirles funcionar como componentes de un todo integrado ”. Las estaciones de recepción por satélite captan el conjunto de los haces de satélites Intelsat, la mas importante de las cuales esta localizada en Menwith Hill, Inglaterra, situada bajo el control directo de la NSA. La masa de informaciones recogida es, sin embargo, demasiado importante para poder ser explotada por los efectivos – abundantes, pero no infinitos – de los servicios de información. ”La clave de la interceptación, explica Nicky Hager, reposa en potentes ordenadores que escrutan y analizan estas masas de mensajes y extraen los que presentan algún interés. Las estaciones de interceptación reciben los millones de mensajes destinados a las estaciones terrestres legitimas y utilizan ordenadores para descubrir los que contienen direcciones o palabras claves preprogramadas ”. Direcciones y palabras que los servicios de información se comunican en forma de ”diccionarios” que reflejan sus preocupaciones del momento. Basta que, en el curso de un intercambio telefónico o por fax, o por correo electrónico, se emitan palabras como ”terrorismo”, ”droga”, ”guerrilla”, o nombres como ”Castro”, Gadafi”, Sadam Hussein”, etc., para que toda la comunicación sea identificada, retenida, analizada. Un poco a la manera de los motores de búsqueda en Internet, estas “grandes orejas”, provistas de los mejores sistemas automáticos de reconocimiento vocal, de lectura óptica y de evaluación de contenidos, seleccionan las comunicaciones a vigilar. Duncan Campbell precisa en cualquier caso que, si bien los ordenadores de la NSA están en condiciones de reconocer automáticamente los interlocutores de una conversación telefónica, no son capaces aun de retranscribir su contenido.

Otros investigadores establecieron el escenario siguiente correspondiente en cualquier caso más a la realidad de finales de los 80 que a las actuales capacidades del sistema (5). Analistas de las diversas agencias examinan cada día la cosecha de la víspera, que llega marcada con las fechas y las cifras-clave: 5.5325, por ejemplo, representa las comunicaciones diplomáticas japonesas; 8.182, los intercambios relativos a las tecnologías de cifrado, etc. Los datos se transcriben, se descifran y se traducen en forma de informes detallados, de gists que dan lo esencial de una conversación o resúmenes que inscriben las informaciones en su contexto.

El documento producido recibe un sello ”Morai” (secreto), ”Spoke” (más secreto que ”Moray”), ”Umbra” (alto secreto), ”Gamma” (interceptación de comunicaciones rusas) o ”Druid” (destinado a países que no son miembros de Ukusa). Un ultimo código (”Alpha” para el GCHQ británico, ”Echo” para el DSD australiano, ”India” para la agencia neozelandesa GCSB, ”Uniform” para el CSE canadiense y ”Oscar” para la NSA) indica a quien debe ser transmitido el mensaje a través de ”Platform ”, el sistema nervioso central de Ukusa.

Este sistema difiere de las escuchas telefónicas clásicas por dos características especialmente preocupantes. La primera constituye un grave problema de soberanía nacional para los países pequeños de la alianza Ukusa: en los años 80, los neozelandeses creían que su país quedaba fuera de las informaciones de la NSA, a causa del rechazo del primer ministro laborista de la época, David Lange, a dejar entrar en las aguas territoriales neozelandesas un navío, el USS Buchanan, dotado de capacidades nucleares. Pero en realidad, lo que habían hecho los servicios neozelandeses era aumentar su colaboración con la NSA y acelerar el despliegue de Echelon. Paralelamente, la prensa neozelandesa ponía en marcha en aquellos días una formidable campaña de desinformación sobre el tema: “¿Qué haríamos sin las informaciones norteamericanas?”.

 

 

Fotos de las Bases de Echelon - Fuente Parlamente Europeo y Otras

 

INFORME DESCLASIFICADO DE LA NSA(Agencia de Seguridad Nacional Estados Unidos )

SOBRE LA EXISTENCIA DE ECHELON  ( haga click en la imágen para ampliar)- fuente NSA-USA

 

MAPA DE DISTRIBUCION DE SATELITES Y ESTACIONES TERRENAS. AGREGAMOS hipótesis de distribución de Bases Espías 

Ver Infografía de Echelon Sistemas que Interfiere

 

 

Vigilar las palabras-clave
Además, el propio hecho de que Echelon permita intercambios de ”diccionarios” conduce a hacer de cada servicio de información, en su territorio, un agente de recogida de información destinada a los socios extranjeros. Pero la transmisión se hace... de manera automatizada y, a causa de la forma en que está programado el sistema, no permite a la parte neozelandesa conocer las palabras clave utilizadas por sus socios. Lo recíproco, esta claro, no es igual... Esto habría permitido, por ejemplo, a Estados Unidos utilizar las infraestructuras neozelandesas para espiar las comunicaciones de la asociación Greenpeace durante su campana de protesta contra las pruebas nucleares francesas en el atolón de Mururoa, en 1995, sin que los servicios – ni, a fortiori, el gobierno – de Wellington tuvieran conocimiento de ello. Otra originalidad en relación a las escuchas ”clásicas” es que las interceptaciones de comunicaciones se producen efectivamente a partir de ”palabras clave” y no colocando bajo vigilancia sistemática los números de teléfono, de fax o direcciones de Internet de personas concretas. Este aspecto técnico, muy prometedor en materia de informaciones, descarta cualquier posibilidad de definición a priori – por decisión judicial, militar o política – de la fuente de informaciones recogidas: cualquier persona es susceptible de ser escuchada en cuanto su conversación sea juzgada como ”interesante” por el programa Las derivas son inevitables. Un antiguo espía canadiense, Mike Frost, acusa a Margaret Thatcher de haber hecho ir a Londres, en febrero de 1983, a operadores canadienses para vigilar a dos de los ministros de su propio gobierno que – ingenuos – tramaban alguna traición política... a través de sus teléfonos móviles. Es una tentación utilizar un sistema tan secreto y poderoso para las informaciones generales y las operaciones de origen policial: en 1992, operadores de alto rango de los servicios secretos británicos, disgustados por algunas filtraciones, desvelaron que Amnistía Internacional, entre otras organizaciones no gubernamentales, había sido escuchada... a partir de palabras clave relativas al trafico de armas. Y, como ejemplo, mostraron a un periodista del Observer como procedían para interceptar las conversaciones relativas a la palabra clave ”ayuda al Tercer Mundo” (6). La elección de este periódico resultaba de lo mas indicada: los propietarios del Observer también habían estado sometidos a escuchas después de la publicación, en 1989, de una investigación sobre las actuaciones del hijo de Margaret Thatcher (7). Derivas aisladas? Como explica Steve Wright, investigador en la Fundación Omega, una organización británica de defensa de los derechos humanos, en el preinforme que remitió al Parlamento Europeo en enero de 1998, ”Echelon está principalmente dirigido contra objetivos no militares: gobiernos, organizaciones y empresas en, virtualmente, todos los países (..) Aunque muchas informaciones (recogidas por el sistema) conciernen a terroristas potenciales, se produce mucha inteligencia económica, especialmente una vigilancia intensiva de todos los países participantes en las negociaciones del GATT” (8).

No se trata, por tanto, de desviaciones aisladas; los sistemas de escucha no se limitan a la vigilancia de actividades terroristas o mafiosas, sino que también forman parte de su objetivo central las informaciones económicas y las informaciones generales de orden político. Los incidentes que se han conocido, y que figuran en un informe remitido, a comienzos de noviembre de 1998, al Congreso norteamericano en el que un proyecto de sanción contra la ley de finanzas 2000, se orienta a obligar a la NSA a desvelar la forma en que funciona Echelon y a confirmar su compatibilidad con la Constitución... lo que, a la vista del siniestro balance de las escuchas ilegales practicadas en todo momento por la agencia norteamericana, parece altamente improbable.

Controlados todos los mensajes
Ya en 1967 el Tribunal Supremo impuso la detención del proyecto ”Minarete” que suponía fichar a miles de organizaciones e individuos integrantes de ”listas bajo vigilancia” en las que figuraban ”disidentes” tales como Martin Luther King, Malcom X, Jane Fonda o Joan Baez. En 1975 fue el director de la NSA el que, ante el follón desencadenado en el Congreso, puso fin al proyecto ”Shamrock”, que con la complicidad de las principales compañías de telégrafos debía vigilar los mensajes telegráficos que entraran o salieran de Estados Unidos... En un informe remitido al Congreso en noviembre de 1998, el investigador Patrick Poole mostraba que las principales firmas que se beneficiaban del resultado del espionaje llevado a cabo por Echelon son las que fabrican el equipamiento de la propia red Echelon, particularmente Lockheed, Boeing, loral, TRW y Raytheon: ”Una relación incestuosa tan fuerte, asegura el informe, que las informaciones recibidas son utilizadas en ocasiones para expulsar a algunos fabricantes norteamericanos por parte de los más grandes contratistas de los sectores de la defensa y de la información, que, por otra parte, son con frecuencia la fuente de las mayores contribuciones financieras a los partidos que dominan la vida política norteamericana” (9). ”Las empresas europeas han realizado ya los gastos para Echelon, explicaba Alain Pompidou, presidente del Comité de evaluación de las opciones tecnológicas y científicas (STOA) del Parlamento Europeo. Pero, como comercian con Estados Unidos, se callan” (10). En descargo de estas empresas, se cita el hecho de que no exista ningún texto en el derecho internacional que reglamente las escuchas, y la dificultad de obtener informaciones fiables.

La participación británica perturba a las instancias europeas que, a petición de Martin Bangemann, entonces comisario europeo encargado del comercio, esperaban contar con “pruebas sobre la existencia del sistema”, antes de arriesgarse a entorpecer las “buenas relaciones comerciales con Estados Unidos”. Si bien el Foreing Office nos certifica que “no existe ninguna incompatibilidad entre la posición de Reino Unido en la Unión Europea y su deber de garantizar la seguridad nacional”, los diputados europeos piden en cualquier caso que se instaure un “código de buena conducta” así como la realización de una encuesta suplementaria que les llevaría a interrogar... a la NSA.

¿Pruebas? A continuación de un reportaje difundido por la televisión australiana, Martin Brady, el director del DSD, puso término a más de cincuenta años de secreto oficial lastrado de palabras tabú: la agencia australiana “coopera efectivamente con sus homólogos extranjeros, las organizaciones de interceptación de las comunicaciones de los países integrantes del Pacto de Ukusa”, escribió al productor del programa.

 

Publicaciones en diarios sobre la red Echelon

 

RECOPILACION SOBRE LA RED ECHELON DE ESPIONAJE

Información del Diario Clarín - Recopilacion de Datos :

EL CASO DEL ESPIONAJE ELECTRONICO
"Hay gente inocente que termina en la red Echelon"
Lo dijo el espía canadiense Mike Frost. Relató a la CBS el caso de una mujer marcada como posible terrorista por un comentario inocente que hizo sobre su hijo.

Washington. ANSA

El escándalo de la red espía Echelon, liderada por la inteligencia de EE.UU., Canadá, Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda para "pinchar" millones de e-mails, llamados telefónicos y faxes en todo el mundo, sigue dando que hablar. Mike Frost, espía canadiense entrenado para trabajar con "la gran oreja", asegura que "hay gente inocente que cae en las grietas de la red", que poco tiene que ver con "los chicos malos" que la telaraña supersecreta pretende detectar.

En una entrevista televisada que saldrá al aire hoy en el programa de la CBS "60 Minutos", partes de la cual Clarín ya publicó en su edición de ayer, Frost se inquieta al indicar: "Lo que me perturba es que no se puede adosar responsabilidad y no hay garantías para los inocentes que finalizan en la red".

Frost relata el caso de una mujer cuyo nombre y número de teléfono terminaron en la base de datos de Echelon como una posible terrorista después de que mantuvo una conversación con una amiga a la que le contó que su hijo hizo un papelón durante una obra de teatro en el colegio, usando la expresión en inglés "he bombed" (puso una bomba).

"La computadora -dice Frost- detectó la conversación. El analista no estaba muy seguro de qué estaban hablando, entonces, inclinándose por el lado de la precaución, enlistó a la mujer".

Como adelantó Clarín ayer, Frost aseguró que la ex premier británica Margaret Tatcher también requirió los servicios de Echelon para espiar a dos de sus ministros de los cuales desconfiaba.

Margaret Newsham, otra espía que trabajó en el proyecto Echelon, en la base de recepción de Menwith Hill, Gran Bretaña, le dijo a la CBS que ni siquiera los políticos norteamericanos están al reparo de la red. Unos 20 años atrás, Newsham quedó desconcertada al escuchar la voz del senador republicano Strom Thurmond en sus auriculares. "Hasta donde yo sabía, las voces interceptadas tenían que ser en ruso, chino, extranjeras", dijo.

El Parlamento Europeo denunció el miércoles que la red se usa para robar secretos comerciales a las empresas europeas. Ayer, el canciller de Chipre, Yiannakis Cassulides, aseguró que Gran Bretaña podría estar utilizando las bases militares que tiene en la isla para espiar a Europa.

--------------------------------------------------------------------------------
Domingo 27 de febrero de 2000

Versión sobre espionaje en Buenos Aires


La red de escucha electrónica Echelon, liderada por EE.UU. y que, según una denuncia europea, sería usada para espionaje industrial, también habría espiado a organismos oficiales argentinos. De acuerdo con informes que circularon ayer en Buenos Aires, un blanco habría sido el Ministerio de Economía.

El ingeniero Ariel Garbarz, consultor especializado en protección de líneas telefónicas, quien dijo tener contratos con esa cartera y la de Salud, señaló a Clarín que en enero comprobó que 21 líneas de Economía estaban intervenidas, vía satélite desde el exterior, con la misma tecnología que utiliza Echelon y que así lo informó al ministerio.

Altas fuentes de esa cartera, consultadas por Clarín, reconocieron la existencia de un informe, pero lo relativizaron y negaron la relación contractual con Garbarz. En la SIDE fueron más terminantes. Las fuentes dijeron que no tienen ningún conocimiento de las supuestas pincha duras.

El ingeniero aseguró que realizó un chequeo de las líneas del ministro José Luis Machinea, de sus secretarios y subsecretarios. En ese procedimiento, dijo, se comprobó que la computadora interceptora es de la firma AST, uno de los dos proveedores de la ultrasecreta National Security Agency, la agencia estadounidense que controla el Echelon.

Esa terminal, de la que también obtuvieron el número de serie, trabaja con el software STG, que permite intervenir comunicaciones telefónicas, e-mail y de fax, a través de fibra óptica, de cable y de satélite.arbarz aclaró que este sistema sólo pueden comprarlos agencias de espionaje autorizadas por el Departamento de Estado norteamericano. En la Argentina, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) es el único organismo autorizado legalmente a contar con ese software.

"Todos los datos desde lo tecnológico están indicando que el espionaje se está haciendo desde el exterior y vía satélite" a través de ese software, opinó Garbarz.

El STG incluye un dispositivo de seguridad que es actualizado cada 24 horas por el Departamento de Estado de EE.UU., lo que hace prácticamente imposible que sea violado. Para mantener activo el programa, es necesario estar conectado con el Pentágono cada 24 horas.

El ingeniero aseguró que esas conclusiones están en el informe que elevó al Ministerio y que firmó junto con ingenieros de la Universidad Tecnológica Nacional, de la UBA, de la propia cartera y refrendado por el escribano adjunto del Gobierno nacional.

"Machinea está al tanto de la situación", insistió el ingeniero. agregó que el ministro también tenía las líneas intervenidas en la Fundación para el Desarrollo, en la que trabajaba Machinea antes de hacerse cargo de Economía, con tecnología que utiliza el sistema Echelon.


--------------------------------------------------------------------------------
Viernes 25 de febrero de 2000

ESCANDALO INTERNACIONAL: TECNOLOGIA DE GUERRA PARA ESPIONAJE INDUSTRIAL
EE.UU. espía con satélites a empresas de Europa


Lo denunció el Parlamento Europeo. Es la red Echelon. EE.UU. la usa para interceptar llamadas y correo electrónico de firmas europeas y pasar los datos a sus competidoras estadounidenses
París. The New York Times. Especial para Clarín.


El temor de que los Estados Unidos, Gran Bretaña y otros países de habla inglesa estén usando una enorme red de espionaje, satélites y computadoras incluidos, para interceptar miles de millones de comunicaciones telefónicas, e-mails y faxes por hora en Europa, despertó ayer airadas reacciones a lo largo de todo el Viejo Continente, aun después de que Wahington y Londres negarán todo el asunto.

Lo cierto es que la red existe. Se llama Echelon. Es una telaraña de estaciones de vigilancia e interceptación plantada a lo largo del planeta, de la cual participan EE.UU., Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Diseñada durante la Guerra Fría por la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU., la red puede filtrarse en millones de comunicaciones en busca de palabras como "bomba" o "terrorismo".

Pero eso no es lo que Europa está denunciando sino más bien que la Comunidad Económica Europea es vigilada por ese mecanismo en un espionaje industrial que ya habría cobrado réditos.

La acusación la lanzó el Parlamento Europeo, que ayer difundió un revelador informe periodístico que entre otras cosas denuncia que las comunicaciones interceptadas por la red Echelon ayudó en dos ocasiones a compañías estadounidenses a ganar ventaja sobre las europeas.

El informe asegura que Echelon puede "pinchar" fácilmente "miles de millones de mensajes por hora", incluidas llamadas telefónicas, faxes y e-mails privados.

A pesar del rechazo de los países involucrados, los parlamentarios europeos llamaron a tomar acciones drásticas.

"Tenemos todas las razones para estar shoqueados por el hecho de que esta forma de espionaje, que viene funcionando desde hace años, no ha impulsado ninguna protesta oficial", se quejó Nicole Fonatine, el actual presidente del Parlamento Europeo.

Washington y Londres tuvieron que salir ayer a desmentir la idea de que sus países están usando información secreta para impulsar sus propias economías.

"No es la respuesta más corta", sentenció en Londres, el mismo primer ministro británico, Tony Blair. "Estas cosas son manejadas con reglas extremadamente estrictas y esas reglas siempre se van a usar".

En Washington, el vocero del Departamento de Estado, James Rubin, aseguró que "las agencias de inteligencia estadounidenses no tienen por misión involucrarse en espionaje industrial o en obtener secretos comerciales para beneficiar a una o mucha compañías norteamericanas. Si bien no podemos hacer comentarios sobre el contenido del informe, podemos decir que la NSA no está autorizada para proveer información de inteligencia a empresas privadas".

Pero las explicaciones hicieron poco y nada para enfriar la furia europea, especialmente la de Francia, donde la ministra de Justicia, Elisabeth Guigou, dijo que las compañías francesas tienen que encriptar la información sensible para evitar la detección del espionaje de EE.UU.

"Tenemos que ser lo más prudentes posible en la transmisión de datos. Esos datos nunca pueden contener información vital, especialmente cuando depende de la retrasmisión satelital con conexiones internacionales", dijo Guigou a la Asamblea Nacional (Parlamento), en París.

Un abogado parisiense ya inició una demanda contra Gran Bretaña y EE.UU., denunciando que Echelon robó a las industrias europeas algunos de sus más valiosos secretos comerciales.

Legisladores de Italia, Alemania y Dinamarca están demandando una investigación pública sobre la red espía. Y en EE.UU., sectores privados ya lanzaron una demanda para que se entreguen los documentos oficiales sobre Echelon.

El escándalo estalló con la decisión del Parlamento Europeo de difundir el informe sobre Echelon que había sido elaborado hace 18 meses por el periodista Duncan Campbell.

"Acá no estamos hablando de algo trivial... no podemos detenerlos, van a seguir", aseguró Campbell, quien afirmó que Echelon monitorea e intercepta comunicaciones comerciales sensibles europeas. "Su nivel de uso está saliendo de control. La capacidad de filtrarse en sistemas es enorme", advirtió el periodista, para agregar que la mayoría de las comunicaciones de Internet pasa a través de los Estados Unidos y por al menos nueve puntos de intercepción de la NSA.

"Echelon es una caja negra, y realmente no sabemos qué hay adentro. No sabemos a quién apunta, por qué y para qué, ni qué sé está haciendo con esa información", dijo Barry Steinhardt, de la American Civil Liberties Union.

El velo de misterio en torno Echelon desvela a los mismos parlamentarios de Estados Unidos como Bob Barr, representante republicano y ex miembro de la CIA: "Las acusaciones de que el gobierno intercepta sin discriminación alguna millones de conversaciones cotidianas por Internet o por teléfóno son serias. La primera pregunta es qué es lo que Echelon está juntando, qué hace con eso", dijo Barr.


--------------------------------------------------------------------------------
Viernes 25 de febrero de 2000

ESCANDALO INTERNACIONAL: LA RED ECHELON, UN ENORME SISTEMA SATELITAL
Una "gran oreja"


El sistema Echelon, o la "Gran Oreja", fue desarrollado en la década de 1970 y es operado a escala mundial por los Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Es un sofisticado y potente programa que permite interceptar en todo el planeta comunicaciones transmitidas vía satélite.

Funciona con una amplia red de computadoras conectadas con siete estaciones alrededor del mundo que reciben, analizan y ordenan la información capturada por los satélites de comunicaciones.

Las computadoras de este programa permiten reconocer palabras, teclas, números y hasta timbres de voz, de comunicaciones telefónicas, de fax o de correo electrónico a través de Internet Echelon fue desarrollado en el marco de un acuerdo de espionaje entre Estados Unidos y Gran Bretaña en 1948, al que más tarde se unieron Australia, Nueva Zelanda y Canadá. La existencia de este acuerdo, bautizado UKUSA, fue reconocida en marzo de 1999 por el gobierno de Australia.

También Francia y Alemania, pero en menor medida, tuvieron participación en el programa espía.

La "Gran Oreja" fue programada para alertar cuando en una comunicación se detectan palabras "peligrosas" para la seguridad nacional de los Estados Unidos o de los otros países participantes en el proyecto.

Las grandes cantidades de datos recogidos por el sistema son luego filtradas por potentes computadoras.

El programa permite interceptar en sólo media hora hasta cerca de mil millones de mensajes, que luego son filtrados para extraer los datos de interés para cada país. Así, la aparición de palabras como "terrorismo", "bombas" o "ántrax" es motivo de alarma.

Según la prensa estadounidense y francesa, el programa tiene su base en una gran estación ubicada en Menwith Hill, Gran Bretaña, que, a su vez, está conectada a una extensa red satelital. La base, que está camuflada en una zona rural, funciona desde 1966 y allí trabajan alrededor de 1.400 personas.

En un principio estaba dedicada a interceptar la información de los países del Pacto de Varsovia, pero a diez años del fin de la Guerra Fría sus actividades de espionaje se expandieron hacia otras áreas, como el espionaje industrial y de empresas.

En Internet, Echelon está catalogado como el arma de espía del gobierno estadounidense y por ello fue objeto de "represalias" por cientos de usuarios. En octubre se estableció un "Día de obstrucción de Echelon". Diversos grupos internacionales para la defensa de los derechos civiles y personas de todo el mundo comenzaron a bombardear el sistema a través de la Red y de las líneas telefónicas con palabras como "terrorismo" con la esperanza de que el sistema entrará en crisis, pero sin lograr hasta ahora su objetivo.


 

Please select an area to visit